Climaterio y Menopausia: entre la biología y la cultura
El climaterio y la menopausia son procesos biológicos. Pero también son profundamente culturales.
Lo que sentimos, lo que interpretamos y cómo atravesamos esta etapa no depende solo de lo que ocurre en nuestro organismo, sino del relato que lo envuelve. De la mirada colectiva que hemos interiorizado sin darnos cuenta.
En las sociedades occidentales, el climaterio y la menopausia suelen vivirse desde la falta.
Falta de juventud
Falta de valor
Falta de fertilidad
Se nombran como un problema a tratar, una enfermedad que hay que corregir, el final de algo esencial. Como si el tiempo se hubiera acabado. Como si el cuerpo femenino, al dejar de reproducir, dejara también de importar.
Pero esta mirada no es la realidad. Es solo una forma de mirar.
Una transición natural, compartida, inevitable… y humana
La menopausia no es una patología. Es el final de la etapa fértil. Una transición natural que todas las mujeres compartimos, antes o después.
Los signos que aparecen -sofocos, cambios de humor, cansancio, alteraciones del sueño- existen, sí. Pero no pueden explicarse únicamente desde lo hormonal. Los síntomas no dependen solo de los estrógenos.
Influye y mucho, el contexto vital:
- El valor social que se le da a la edad
- La carga de cuidados sostenida durante años
- La situación económica
- El lugar que ocupa la mujer en su familia y en su comunidad
- El reconocimiento (o no) de su experiencia
La forma en que vivimos el climaterio está profundamente atravesada por el entorno social, económico y cultural.
El modelo interno que llevamos dentro
Muchas mujeres atraviesan esta etapa con miedo, vergüenza o sensación de fragilidad. No porque su organismo esté fallando, sino porque han interiorizado un modelo interno construido desde una mirada patriarcal y capitalista.
Un modelo que asocia:
- juventud = valor
- fertilidad = identidad femenina
- envejecimiento = pérdida
- menopausia = fin
Estos mensajes, a veces sutiles, a veces explícitos, nos dicen: «ya no produces», «ya no reproduces», «ya no importas»… Y el organismo escucha. El sistema nervioso se tensiona. El malestar aumenta.
El cuerpo no vive al margen de la cultura. El organismo refleja aquello que cree.
Otras culturas, otros relatos
Cuando miramos más allá de Occidente, el relato cambia… y con él, la experiencia.
En algunas culturas no occidentales, la menopausia aumenta el estatus de las mujeres. Se asocia a sabiduría, autoridad y respeto. Libera de la presión reproductiva y abre un nuevo lugar social.
Ocurre, por ejemplo, entre mujeres bantú en Sudáfrica, las Kemant en Etiopía, las Tiwi en Australia o las Magar en Nepal. Allí, el paso a esta etapa puede vivirse como una ganancia, no como una pérdida.
Eso sí, es importante no romantizar estas realidades: en muchos casos, este reconocimiento también está ligado a la consideración de la menstruación como algo impuro. Los relatos culturales nunca son neutros. Pero aun así, nos muestran algo esencial: el significado cambia la vivencia.
El caso de Japón: la menopausia como renovación
En Japón, la menopausia se llama Konenki, que significa «época de renovación». No se vive como un declive, sino como una etapa asociada a energía, florecimiento y madurez.
Las mujeres japonesas suelen presentar menos sofocos. ¿Por qué? Influyen varios factores:
- una alimentación rica en fitoestrógenos, omega-3 y antioxidantes
- un estilo de vida menos inflamatorio
- y, sobre todo, una visión cultural positiva de esta etapa, asociada a sabiduría y respeto
Cuando una sociedad valora la edad y reconoce la experiencia, la presión sobre el organismo disminuye. El sistema nervioso recupera el equilibrio. Y el malestar se reduce.
No es magia. Es coherencia entre organismo, relato y contexto
Cambiar el relato cambia la experiencia.
El climaterio no es solo una transición hormonal. Es una reorganización vital.
La pregunta no es únicamente qué le pasa a tu organismo, sino qué historia estás viviendo sobre lo que te pasa. Desde dónde lo interpretas. Qué mensajes has recibido y sigues recibiendo sobre esta etapa.
Porque cuando el relato cambia, el organismo también lo hace.
Para cerrar, te dejo estas preguntas:
¿Cómo crees que tu cultura influye en cómo se vive el climaterio? ¿Qué mensajes has escuchado o interiorizado sobre la menopausia?
Si te resuena, te leo…
porque cambiar el relato es también una forma de cuidado




