🍂 Ritual de Samhain: sabiduría en la oscuridad
En estos días en que el otoño se repliega y la Tierra nos invita al descanso,
comparto contigo esta reflexión sobre Samhain, el antiguo fin del año de la Tierra.
Un tiempo para rendirnos al ritmo natural, soltar lo que ya no nutre
y confiar en el poder silencioso de la oscuridad que todo lo transforma.
🌰 Nombres distintos, misma sabiduría
En muchas culturas, este tiempo tiene distintos nombres y rostros.
En los antiguos pueblos celtas se conocía como Samhain, el fin del verano y del año.
En nuestra tierra, aún encendemos el fuego y compartimos castañas en la Castanyada,
o celebramos el Magosto en Galicia, la Noche de las Ánimas en Aragón,
y el Día de Todos los Santos y de los Difuntos en tantas regiones del mundo.
En México, florecen los altares del Día de los Muertos,
y en otros lugares, las familias dejan comida, flores o velas para acompañar a sus antepasados.
Cada cultura lo nombra distinto,
pero en todas late la misma sabiduría:
honrar a quienes nos precedieron, agradecer la cosecha y dejar descansar la Tierra.
🌑 El umbral
Cuando el sol se apaga antes y la tierra huele a humedad y madera, llega Samhain.
La naturaleza se recoge. El tiempo se detiene.
Todo vuelve a la oscuridad fértil donde lo invisible germina.
Samhain es la gran transición, el paso entre un ciclo que muere y otro que aún no ha nacido.
La Tierra cierra su labor agrícola, guarda las semillas bajo su vientre y comienza el tiempo del silencio, del reposo y de la escucha.
Todo lo que no fue recogido pertenece ya a la Tierra.
Y nosotras también somos invitadas a entregar lo que ya no necesitamos,
para dejar espacio a lo nuevo.
🔥 El caldero: fuego, agua y transformación
La oscuridad, para los antiguos pueblos, no era un lugar temido,
sino el útero de la Gran Madre.
Allí donde parece que nada ocurre, la vida se prepara.
El caldero, símbolo femenino y ancestral, representa ese vientre que transforma lo crudo en alimento,
lo viejo en sabiduría, lo vivido en materia fértil para renacer.
El caldero de Samhain es el corazón ardiente de la Tierra.
Allí se mezclan los elementos: el fuego que purifica y el agua que acoge.
Todo lo que se entrega al caldero —una pena, un miedo, un deseo— se transforma.
Las mujeres lo sabemos desde siempre.
Removemos lo que duele, cocinamos lo que nutre, esperamos el momento justo en que lo duro se ablanda.
El caldero nos enseña que la alquimia sucede cuando el fuego interno y la paciencia se encuentran.
Cuando no corremos, cuando dejamos que la vida haga su trabajo silencioso.
Quizás hoy, en un mundo que corre sin pausa,
volver al caldero sea un acto de resistencia y de amor:
cuidar lo que alimenta, encender el fuego de lo vivo, dar calor a lo que aún puede florecer.
🕯️ Recordar a quienes ya no están
En Samhain, el velo entre los mundos se hace fino.
Se encienden velas en las ventanas para guiar a los seres queridos que regresan a casa.
Se deja un plato en la mesa, un trozo de pan, un poco de vino, un lugar vacío lleno de presencia.
Y en el fuego, se cuentan historias de quienes ya cruzaron,
porque al nombrarlos, siguen viviendo entre nosotras.
Las almas llegan, dicen, al caer la tarde del 1 de noviembre,
y regresan al Otro Lado al día siguiente.
Durante esa noche, los hogares se llenan de memoria, silencio y gratitud.
🌍 La Tierra que intenta descansar
Hoy, los otoños llegan confundidos.
Las lluvias tardan, los árboles florecen cuando deberían dormir,
y el frío se hace esperar.
El planeta está cansado, igual que nosotras cuando no respetamos nuestros propios ritmos.
Samhain nos recuerda que la vida también necesita pausas.
Que la oscuridad no es ausencia, sino preparación.
Y que volver al ritmo natural —descansar, soltar, confiar—
es una forma de cuidar la Tierra y el cuerpo que habitamos.
🌒 Ritual para estos tiempos
- Enciende una vela y apaga las luces.
Observa la llama como si fuera el corazón de la Tierra, aún latiendo. - Escribe lo que este año te enseñó y lo que deseas soltar.
Puedes incluir lo que duele, lo que ya no te nutre, lo que necesita transformarse. - Si lo sientes, coloca un caldero o un cuenco con agua y fuego (una vela).
Imagina que ahí entregas todo lo que estás lista para liberar. - Luego, entierra el papel o quémalo, ofreciendo sus cenizas a la Tierra.
Mientras lo haces, repite en voz baja:
“Todo lo que entrego se transforma. Todo lo que suelto florecerá de nuevo.” - Cierra el ritual con algo cálido: un té, una sopa, unas castañas asadas.
Agradece el fuego, el alimento, la vida que continúa.
🌾 Rendirse y confiar
Samhain es una invitación a rendirnos y confiar.
A recordar que lo oscuro también es fértil.
Que en el vientre de la Tierra —en su caldero— todo duerme, se disuelve y renace.
Tal vez, solo cuando todo calla,
puede volver a escucharse el misterio. 🌑



@carmencuní



